Hacer velas es una actividad fascinante que combina creatividad y practicidad. Ya sea para velas decorativas, aromáticas o de utilidad, la parafina suele ser el material principal. Es accesible, fácil de trabajar y permite crear velas de diferentes formas y tamaños. Pero ¿cómo elegir la parafina adecuada y qué tener en cuenta al comprarla? En este artículo veremos qué marcas existen y cuál conviene más para cada necesidad.
La parafina es una sustancia similar a la cera que se obtiene del petróleo. Gracias a su alto grado de purificación, es muy usada en la elaboración de velas. Sus ventajas:
Su punto de fusión suele estar entre 45 y 65 °C, lo que la hace cómoda para trabajar en casa.
Alta calidad, sin olor ni sustancias nocivas. Adecuada para velas decorativas, aromáticas y de utilidad. Ventajas:
Recomendado añadir 10–20% de estearina para más dureza. Temperatura de vertido: 80–100 °C; fragancias a 65–80 °C.
Equivalente a la P-2, fabricada en China. Alimentaria, versátil, económica y segura. Ideal tanto para velas moldeadas como talladas.
Menos refinada, puede tener ligero olor a petróleo. Se usa en velas utilitarias u hogareñas. Punto de fusión: 62–66 °C. Más barata, pero no tan estética.
Parafina especial con punto de fusión hasta 80 °C. Mantiene la forma en climas cálidos. Es más costosa y poco común en velas caseras.
Comprar directo al fabricante es más económico y garantiza calidad. Se vende en presentaciones de 1 kg hasta cajas de 25 kg. Al elegir proveedor:
Si buscas opciones más ecológicas, puedes mezclar parafina con estearina o ceras naturales.
La elección de la parafina influye directamente en la calidad y estética de las velas. P-2 y FR56/58 son las mejores para decorativas y aromáticas. La técnica sirve para velas utilitarias, aunque es menos estética. Considera siempre el tipo de vela, el volumen de compra y la compatibilidad con aditivos. ¡Con la parafina correcta, tus velas durarán más, se verán mejor y olerán increíble!